A raíz de la exposición de las Crónicas visuales de la transformación social en Colombia presentada en el MAMU en Bogotá, PUNTO DE FUGA quiso acercarse a Laura Zarta para hacerle algunas preguntas sobre la investigación de las colecciones fotográficas de Viki Ospina en el Banco de la República y conocer más a fondo su trabajo de curaduría sobre estas imágenes para dar a recorrer dos décadas de reportaje hecho por una de las mujeres más relevantes en la escena fotográfica Colombiana.
Para poner un poco en contexto a los lectores quisiera citar las palabras de Laura Zarta sobre este proyecto de exposición itinerante: “En estos años, Viki Ospina desafió audazmente las convenciones de la época al convertirse en una de las primeras reporteras gráficas de América Latina y, con el tiempo, ha dejado un legado significativo como fotógrafa, periodista y docente. […] La muestra, compuesta por fotografías que hacen parte de la Colección de Arte del Banco de la República, rinde homenaje a la artista y, a través de algunos de sus reportajes fotográficos —las series “Movimientos sociales” (1973-1987), “Gamines de Bogotá” (1976-1977) y “Palacio de Justicia” (1985)—, propone un espacio de reflexión para cuestionar la complejidad de nuestra sociedad y las luchas que la han moldeado, comprender la importancia del arte en la preservación de la memoria y repensar el pasado y su relación con el presente para imaginar otros futuros posibles.”
P.D.F.: Laura eres jefe de curaduría del Banco de la República, has estado haciendo una labor curatorial sobre la obra de Viki Ospina, cuéntanos cómo es acercarse a su archivo y qué líneas de búsqueda fueron orientando tu trabajo en sus primeros pasos.
L.Z.: Esta exposición de Viki es algo muy especial para mi porque a pesar de que llevo 5 años en el Banco de la República, este es el primer proyecto que curo de obra únicamente de la colección pero además que tiene un formato de epxosición que es muy especial. Normalmente las exposiciones itinerantes del Banco surgen de una gran exposición que se hace en Bogotá y que tiene versiones más reducidas que viajan a los centros culturales del resto del país.
El Banco de la República como sabes tiene presencia en 28 otras ciudades a través de sus centros culturales. Pero este proyecto surge de una adquisición de obras que hicimos de fotos de Viki en el 2019 que entran a la colección, 45 fotografías de ella que pertenecen a tres series: Movimientos sociales, Gamines de Bogotá y Palacio de Justicia. Lo que hicimos en esta estrategia de gestión de la exposición fue dejar las fotos vintage que habíamos comprado acá en el acervo central en el MAMU para que se vean en la colección permanente, para que puedan hacer parte de exposiciones como la de Sembrar la Duda, que tuvimos hace poquito y contratamos a Viki para hacer unas copias de exhibición ampliadas directamente por ella desde el negativo, que son las que están viajando en los centros culturales.
Esta exposición se inaugura en Ibagué pero cada seis meses va a estar viajando por los centros culturales del Banco durante 10 años sin que las fotos vintage sufran. Viki es una fotografa muy reconocida en Bogotá porque, además de ser una mujer icónica, ha estado muy comprometida con la enseñanza de la fotografía, ha sido docente de muchas universidades. Sin embargo el acceso a las fotografías de Viki en otras regiones del país es limitado, por eso me ilusiona tanto esta muestra.
P.D.F.: ¿Cómo se dio la selección de fotografías dentro del acervo de Viki?
L.Z.: Solo había dos fotos de Viki en la colección antes de compráramos todas esas obras, La Gallada y Mendigas. Estas fotos estaban en el Banco desde 1978 porque en ese año la Luis Angel Arango le había hecho una exposición individual a Viki Ospina. Eso se hizo antes de la existencia del MAMU y de la unidad de artes del Banco de la República. En ese momento la actividad cultural la hacía la Biblioteca.
P.D.F.: Es decir que hay casi tres generaciones de jóvenes que no han visto las fotografías de Viki Ospina.
L.Z.: Exacto. Cuando nosotros buscamos esta oferta con el equipo curroial era para llenar un vacío en torno a Viki, que no estaba representada en la colección a pesar de ser una de las primeras reporteras gráficas de Colombia y de Latinoamérica. Cuando en el 2019 logramos adquirir 43 obras más completamos esas 45 que son las que hacen parte de la exposición. A mi me interesaba poder mostrar esas fotos.
Justamente de tres series de fotos de ella que son muy importantes para contar la historia reciente del país, las de movimientos sociales en los 70. Hay una que incluimos a pesar de que curatorialmente no pertenece a ese eje.
P.D.F.: Es muy interesante este tema porque permite saber cómo un curador mira los archivos, si escoge entre la abundancia cómo lo hace, qué temáticas abarca y cómo lee esas fotografías a la luz de su tiempo y de sus preocupaciones. Quería pasar a ver un poco los temas de exposición. En las páginas de la sección cultural del Banco de la República aparece esta exposición con tres ejes fundamentales: Las luchas en el espacio público, la vulnerabilidad y la complicidad en las calles y la tragedia en el Palacio de Justicia. ¿Estos son temas que Viki estableció previamente o son temas que ustedes eligieron como curadores?
L.Z.: En realidad los ejes no se llaman como sus series porque hay unas licencias creativas que nos dimos para agrupas las fotos y poder contar la historia de esas imágenes. Hay un par de fotos que no pertenecen a las series originalmente. Una de esas fotos que incluimos en el eje de las luchas en el espacio público aunque no hiciera parte de este grupo de los movimientos sociales originalmente es la de la Reunión de Caciques de 1989 y la otra que no pertenecía originalmente a la sección Gamines de Bogotá es la de Mendigas. Esta última foto hace referencia de dos personas en situación de calle y se pueden tomar como parte de ese tema.
P.D.F.: ¿Qué ha significado para ti exponer esos registros documentales en los que se cuentan los más relevantes eventos sociales de una Colombia marcada por la violencia?
L.Z.: Esa pregunta tiene varias aristas. Hay algo que a mi me parece muy importante pensar y que también lo he trabajado en otros proyectos como el de Huellas de Desaparición que ahora está en el Museo La Tertulia y que coordiné. Es pensar cómo estos hechos, en el caso de los movimientos sociales de los 70, en el caso de palacio de justicia o en el caso de las fotos de la gallada, no solo son hechos que ocurrieron en un momento sino que pueden generar reflexiones sobre la complejidad de nuestra sociedad y sobre las luchas que la han moldeado.
Me interesa poder contextualizar estas fotos en el 2024 es proponer un espacio de reflexión que nos permita pensarnos como sociedad, saber cómo hoy desde el 2024 podemos acercarnos en el caso de la exposición de Vimi Ospina a una serie de fotografía de niños que viven en una situación de calle y pensar que sigue siendo relevante pensar hoy en día en la vulnerabilidad y en la complicidad que hay ente ellos.
Cuando vemos las fotos del Palacio de Justicia, aunque estamos viendo hechos que ocurrieron en 1985 aún hoy hay personas, familiares que no saben qué fue lo que ocurrió con sus seres queridos que fueron desaparecidos en el marco de lo que hoy la Comisión de la Verdad llama El Holocausto de Palacio de Justicia. La impunidad de esos hechos que se puede ver en Huellas de Desaparición no es algo que solo ocurrió en ese momento sino que, para que esa acción siga sin ser juzgada, tiene que haber una labor de encubrimiento de los hechos por un tiempo prolongado.
Por cierto, si alguna vez quieres volver a ver las maquetas del Palacio de Justicia que hicimos para esa exposición está en la Casa del Florero.
P.D.F.: Tu analogía entre las dos exposiciones es muy interesante porque es cierto que Viki Ospina fue testigo de ese momento histórico de la toma y la retoma del Palacio de Justicia. Esta fotografía titulada Periodista Museo 20 de Julio hace parte de la serie “Palacio de Justicia” de Viki Ospina. Como bien lo dice el Banco en su colección, se trata de una de las más de 800 fotografías realizadas por Ospina el 6 de noviembre de 1985, mientras cubría, como reportera de la agencia Reuters de Reino Unido, la toma y retoma del Palacio de Justicia. De este gran acervo, 14 piezas son conservadas en la colección. Esas fotografías de Viki son muy importantes para entender cuál era la realidad del momento y cómo se vivió en los ojos de una reportera de mirada aguda. Tanto esta como otras fotos de esta serie que quiero compartir parecen querer contextualizar un poco lo que estaba sucediendo.
L.Z.: Con estas dos exposiciones buscaba mostrar cómo esos hechos que sucedieron en 1985 impactan nuestra realidad hoy y tienen una influencia en torno a nuestra percepción de seguridad, en torno a nuestro entendimiento de los derechos humanos, del conflicto armado interno y de todas estas luchas que hacen parte de nuestra realidad política, social, cultural hoy en día. Si vemos las fotografías de Viki sobre los movimientos sociales de los setentas, es muy interesante pensar que muchas de esas luchas que se estaban dando anteceden la Constitucion de 1991 y que en gran parte por ellas vemos cómo se transformó la Constitucion, cómo esos movimientos hicieron que se creara una hoja de ruta que es una luz al final del tunel y que muestra qué es lo que queremos ser como país.
Las fotografías de Viki nos permiten ver cuáles de esas luchas como las de los derechos de poblaciones campesinas, las de los estudiantes, las de los indigenas y afros se han cumplido el dia de hoy y cuáles siguen siendo de actualidad. Creo que en estas exposiciones estamos buscando comprender la historia y acercarnos a esta posibilidad del arte como herramienta para repensar el pasado en su relacion con nuestro presente y con ello pensar otros futuros posibles.
P.D.F.: Una manera de ir interrogando nuestro tiempo presente a través de las fotografías de Viki Ospina también está en la forma como tú y tu equipo han podido acercarse a Viki. Siento que es importante señalar que durante el proceso de curaduría pudiste tener acceso a Viki. Y que puede existir una relación epecial entre los curadores y Viki. Al estar ella presente como testigo de la historia y como reportera de su tiempo, existe una voz, un testimonio que puede ser muy interesante rescatar.
Muchas veces las fotografías se complementan muy bien con los relatos de diversas voces que son quienes le dan una cierta complejidad a los acontecimientos y nos pueden dar a entender cómo se vivió el tema del Palacio de Justicia, cómo se dieron esas luchas sociales. Evidentemente se trata de una de tantas visiones pero creo que en la mirada de Viki existe ese grado de complejidad que hace que podamos ver lo que acontecía desde una serie de fragmentos con una gran carga visual y estética. Es el reportaje puro de su tiempo y vale la pena recordar la impronta que pueden dejar esas imágenes en nuestra memoria. ¿Qué te decía Viki del proceso curatorial?
L.Z.: Desde el principio nos involucramos con Viki. Desde que ella tuvo que presentar las imágenes frente al comité tuvimos un acercamiento importante. En el 2019 adquirimos las obras, en el 2020 yo pasé la propuesta de proyecto dentro del Banco y en el 2021 empezamos a trabajar con Viki. Fueron muchas sesiones de tomar el té con ella, de ir a su taller y ver las copias que tenía ya hechas. A mi no me interesa el ejercicio curatorial desde una perspectiva vertical sino entendiendo que quien tiene las historias es Viki.
Las fotos como registro nos ayudan a moldear nuestra percepción de esa realidad y desde ahí uno puede reflexionar sobre cómo el periodismo gráfico es una herramienta que nos ayuda a entender el mundo que nos rodea y nos acerca a muchas maneras de entender la historia. Pero esa mirada de Viki estando presente, teniendo todos esos recuerdos vivos hacía que teníamos mucha información muy rica de sus recuerdos, de sus archivos.
Viki trabajaba para muchos medios de comunicación en esa época, la revista Cromos, para Reuters, etc. Viki siempre llevaba, a demás de la cámara de trabajo, su cámara personal. Por ejemplo, de fotos que nosotros tenemos en la colección, ella tiene en su casa una secuencia entera de ese momento con fotografías que van antes y después de la fotografía que tenemos.
Mientras veíamos sus imágenes ella nos contó cómo fue que la llamaron con el beeper para decirle que estaba sucediendo algo en el palacio, cómo llegó a hacer luna fotos, cómo contribuyó a hacer la foto fija de cine en complemento a su trabajo en las calles. Muchas de esas experiencias están reflejadas en el texto del catálogo y provienen de los testimonios de Viki.
Hablamos mucho sobre su legado y sobre su historia, sobre la importancia de cuidar el proceso fotográfico. La idea que las copias de exhibición que hacen parte de la obra fue un deseo muy importante para ella. Viki no quería que se imprimiera desde digital.
P.D.F.: Pongo aquí una de sus anécdotas y una fotografía.
L.Z. : Viki tiene anécdotas muy interesantes. Ella nos contaba sobre cómo se acercó a Cromos para pedir trabajo como reportera gráfica. El entonces director de Cromos le respondió que ese no era un trabajo para mujeres. Le señaló a todos los fotógrafos hombres y ante su insistencia, a modo de reto machista él director le dijo: “tráigame un rollo de gamines”. Con esta historia se ve cómo el director estaba poniéndola en situación de vulnerabilidad.
P.D.F.: Es bueno conocer ese contexto y saber que para ese entonces no era nada fácil ser reportera mujer.
L.Z.: Lo interesante es que de ese trabajo que Viki hace para retratar a personas en situación de calle surge La Gallada. A raíz de su experiencia como reportera gráfica, Viki tuvo que hacer frente a los temas de protección de derechos de autor. En algunas ocasiones, Reuters publicó fotografías suyas sin darle el crédito y esto la hizo tomar conciencia de la necesidad de proteger su obra.
Hay un tema de derechos de autor muy interesante en la historia de Viki. De hecho, muchas de las fotografías de la serie Movimientos Sociales, se toman en un contexto en el que Viki hace parte del MOIR. La mayoría de las fotos se toman en ese contexto de militancia y el movimiento termina imprimiendo esas fotos para usarlas en los carteles de protesta, apropiándoselas de algún modo para servir a la causa social. Eso era muy nuevo para la época. Las fotos de Viki fueron usadas en Tribuna Roja, la revista del MOIR y en publicaciones de los sindicatos del momento. En ese momento de acción colectiva no se pensaba en la individualidad y en la autoría.
P.D.F. : Gracias Laura.

